(Melvin López Herrera)
Recientemente se dio un cruce de mensajes en redes sociales entre la Embajadora de los Estados Unidos de América y nuestro Canciller, que ha llevado a comentarios de aprobación y desaprobación de la reacción de este último ante un pronunciamiento oficial de la Embajadora con relación a un proyecto de decreto que el gobierno ha enviado al Congreso tendente a tomar decisiones impostergables ante la crisis en que se mantiene el sector eléctrico, particularmente con el destino que desde hace muchos años se le ha trazado a la Enee, que ha agravado su situación financiera, por decisiones políticas de los distintos gobiernos que hemos tenido.
Es indudable que la decisión que está tomando el gobierno actual ha provocado la inmediata reacción del sector que se ha beneficiado con la forma en que se ha administrado la contratación por parte del Estado en el suministro de la energía eléctrica en el país; situación que está llevando a la nación a una crisis de grandes dimensiones, donde el mayor afectado es y seguirá siendo el pueblo en la persona de sus presentes y futuras generaciones.
Ante esa situación el gobierno valientemente ha asumido su impostergable roll en busca de la fórmula y el mecanismo para ordenar en todo lo posible la actual situación, que en gran parte es producto de las contrataciones ilegales como gravosas, consecuencia de los precios y condiciones de sus correspondientes negociaciones en su oportunidad. Lo de ilegales, por tratarse de contratos vigentes muchos de ellos aprobados el 20 de enero de 2014 por un Congreso Nacional que nunca existió en esa fecha particular, en virtud que el que correspondió al cuatrienio anterior había clausurado su legislatura el día anterior 19 de enero, y el que se constituiría para el cuatrienio siguiente se dio hasta el 21 de enero. En otras palabras muchos de esos contratos de suministro de energía eléctrica de esa época fueron aprobados por un Congreso Nacional impostor, cuyos autores o responsables continúan dentro de la impunidad, pues nunca les alcanzó el brazo de la justicia.
Bien se sabe que muchos de los contratos fueron negociados con tarifas exorbitantes como desproporcionadas, lo que está provocando por un lado el beneficio exagerado de unos pocos, y por otro una crisis insostenible en la Enee, con consecuencias funestas para la nación entera.
Era de esperarse la reacción y movilización de los empresarios suministradores del servicio de energía eléctrica a través de sus diferentes plantas, quienes no se quedarán inertes ante la decisión del gobierno. Y viendo que desde el Ejecutivo se nota su inclaudicable posición con el proyecto de decreto que se someterá al Congreso Nacional para convertirse en Ley; es indiscutible aunque no podamos confirmarlo que ya tocaron las puertas de la Embajada Americana para que desde ahí, como ya fue pública la manifestación de esa representación diplomática, se logre frenar al gobierno de la Republica en su determinación.
No se ha hecho esperar la intervención en sus redes de la actual embajadora de los Estados Unidos de América, quien confirma que en esa representación diplomática se está analizando la propuesta energética del gobierno, y sin esperar más advierte un posible efecto (adverso) sobre la inversión extranjera y la independencia de la agencia reguladora. Es así como la embajadora americana, apartándose del protocolo tradicional, lanza una pública advertencia al gobierno sobre la decisión de éste, respecto al proyecto de decreto enviado al Congreso… Y nos preguntamos: ¿Qué le faculta en el ámbito diplomático a la embajadora americana para intervenir en asuntos que son de la competencia estricta del Estado de Honduras?; ¿acaso nuestro embajador en el país americano tendría libertad para pronunciarse sobre asuntos que sólo competen al gobierno americano?
No se hizo esperar la reacción del Canciller, quien representa al gobierno en el mundo diplomático, haciéndole ver a la embajadora americana lo desacertado que ha sido su manifestación pública “sobre política interna” propia del Estado de Honduras y que obviamente ninguna representación extranjera debe pronunciarse en consideración al principio universalmente aceptado de la “libre auto determinación de los pueblos”
Es evidente que el pronunciamiento de la señora embajadora de los Estados Unidos de América, y lo peor en la forma pública con que lo ha hecho, deja entre ver el sello permanente en la política exterior de los Estados Unidos de América. Se atribuye a Lord Palmerton de Inglaterra respecto a su país, pero también se le atribuye al ex presidente americano John Quincy Adams la frase en este último caso de que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”
No cabe duda que el contenido de esa frase con respecto a los Estados Unidos es una confirmación que ese país sólo actúa en función de sus intereses independientemente de lo ético de los mismos. Eso explica el porqué avalaron y sostuvieron los fraudes electorales de 2013 y 2017 y sobre todo la ilegal reelección presidencial de 2017 en la persona de quien ahora fue requerido por los mismos Estados Unidos y que actualmente está siendo procesado en aquella nación.
La reacción de nuestro Canciller no es otra que la que irrenunciable e ineludiblemente correspondería a cualquier hondureño, investido o no de autoridad, ante el notorio intervencionismo que siempre ha sido el sello de los Estados Unidos de América en sus relaciones diplomáticas.
Consideramos que esas verdaderamente “desacertadas” declaraciones de la embajadora americana, no debe ser bien vistas por los hondureños que teniendo en cuenta que aunque Honduras seguirá siendo un país pobre, jamás debemos permitir que su dignidad sea sometida al imperio de los países que siempre nos han manejado conforme a sus intereses.
Lamentamos que los empresarios del suministro de energía eléctrica tengan que recurrir, tal como lo sentimos que así fue, a un gobierno extranjero para proteger sus intereses leoninos en lugar de acercarse de buena fe al gobierno para buscarle una solución a este problema que actualmente afecta a Honduras como Estado y como nación, y en donde dichos empresarios son los primeros llamados a contribuir a una salida saludable para la nación entera.
Nuestro canciller por su parte, con esa observación que ha hecho a la embajadora americana, y efectuada a la altura de sus opiniones intervencionistas; debe tener el reconocimiento del pueblo que a la vez deberá interpretarse como un apoyo al gobierno en la determinación que ha tomado.
Mayo 3, 2022