ANGELA MERKEL Y  JOACHIM SAUER VRS XIOMARA CASTRO Y MEL ZELAYA

(Melvin López Herrera)

Realmente no nos resulta fácil desarrollar un tema que involucre referirnos objetivamente a una dama; por su delicadeza femenina que nos exige el mayor de los respetos, pero especialmente cuando se trate de una persona muy conocida y reconocida, estimada, altamente valorada, y dignificada por sus virtudes de persona, de mujer, de ciudadana líder, y en este caso de ciudadana responsable de la conducción de su pueblo desde el honroso cargo que se le ha sabido dispensar, para desde ahí enaltecer a dicho pueblo como nación, como país, y como Estado.

Y sostenemos que no nos resulta fácil si habremos de considerar que en esa tarea deberemos necesariamente tomar en cuenta el entorno de su accionar, en donde tendrán mayor o menor influencia en ella las personas de las que se hace acompañar, como ser los integrantes de su equipo de gobierno constitucionalmente dispuesto, y personal auxiliar de su selección y elección, entre otros los consultores y asesores que habrán de contribuir positivamente a su gestión.

Hemos leído y escuchado suficiente de quien todavía hace pocos años se le reconocía como la mujer más poderosa del mundo: Ángela Merkel, Canciller de Alemania. Pero no es mucho lo que sabemos de su esposo, o es muy poco lo que se le ha publicitado, quien ha sido su pareja desde antes de haberse casado en 1998.

 Joachim Sauer, sin dejar de ser su compañero de vida, ha sabido mantenerse alejado de lo que ha sido la vida pública de Ángela Merkel; sin que ello le haya hecho perder su condición y calidad de esposo, quien lo más seguro hubo sido durante el mandato de ella su más cercano y oportuno consejero bajo su techo en común, sin arrebatarle el protagonismo que por exclusividad le correspondió a quien ejerció el cargo de Canciller en Alemania.  Y no cabe duda que si ella hubiere dispuesto oficializarle su colaboración dentro de algún cargo en su gobierno, él no habría sucumbido a la tentación de arrebatarle la luz propia con la que ella hubo de brillar durante su gestión en su tan honroso cargo.

A la luz de lo anterior y respecto a la actual gestión de nuestra presidente Xiomara; el caso particular de Mel Zelaya (su esposo) presenta diferentes aristas, que merecen nuestra atención y reflexión para entender (aunque no comprender)  el accionar de José Manuel Zelaya Rosales como actual asesor presidencial de la mandataria Xiomara Castro.

Mel fue presidente de la República, y por ende en su momento se revistió del protagonismo político y del mandato de su alta investidura en su período presidencial concluido de manera forzada en 2009 con el “golpe de Estado al Ejecutivo”, así reconocido por la “Comisión de la Verdad” y por quienes con certeza y valentía ciudadanas lo señalamos, denunciamos y condenamos firmemente y en todo momento y lugar. Es indudable conociendo la personalidad de Mel y de lo que él siempre ha sostenido en el sentido que le han quedado debiendo siete meses de su truncado mandato, que ello le hace pensar y sentirse aún investido de un mandato que ya no tiene. Y por ello observamos, sin justificarle desde luego, el protagonismo más por arrebatamiento que por delegación que él constantemente se atribuye para sí hasta dejarse ver como si estuviera viviendo su período inconcluso de julio 2009 – enero 2010; y con ello hacernos pensar bien o mal que él es, o al menos pretende serlo, el poder detrás del trono.

Mel ha sido hasta el momento el Coordinador General del Partido político Libre al cual pertenece su esposa Xiomara, integrada a su membresía; siendo él la figura máxima en la conducción de ese partido y por consiguiente con el mayor grado de influencia sobre dicha membresía, por el cargo que ostenta en el mismo, o  por el carisma o la habilidad política que se le atribuye dentro y fuera de dicho instituto político. Es por ello que en cualquier escenario en que se encuentre respecto a sus correligionarios políticos, él es la voz de influencia dentro ese entorno.  Y hasta nos atrevemos a pensar que ese impulso influyente -con su corazoncito de Coordinador General que lo vuelve el mandamás de su partido- se ha hecho presente en sus participaciones como asesor presidencial en los temas de mesa en casa de gobierno.

Finalmente, y como corolario derivado de su condición marital respecto a Xiomara, por esa característica de toda pareja cristiana, Mel inconscientemente, pensamos que quiera traspasar los límites del entorno familiar tratando de darle vida en todo momento al precepto evangélico de Efesios 5:22-24; en el que se les hace observar a las mujeres su sometimiento y obediencia a sus maridos.  Esto acá señalado lo decimos concretamente por la personalidad manifiesta de Mel y jamás por el temple y la personalidad de Xiomara a quien consideramos una mujer firme en sus convicciones y actuaciones; pero definitivamente muy cercana a su “media naranja”, quien ha sido y continuará siendo el Mel de ayer, de hoy y de siempre.

Por todo lo anterior, largamente comentado para mayor reflexión, es que nos llama a la preocupación el accionar de Mel como asesor presidencial, donde hasta ahora sentimos que ha revuelto y seguirá revolviendo “la chicha con la limonada”. Es así como ya le hemos visto participaciones púbicas diversas en las que mezcla todas sus camisas y sobreros propios para cada ocasión particular; desde convocar públicamente a militantes de Libre para desde Casa Presidencial otorgarles nombramientos como empleados de gobierno, cuando ello no es ni debe ser función de un asesor presidencial (quien quiera que éste sea); y si lo hace por su espíritu de Coordinador General de su partido, ese acto debió realizarlo estrictamente desde la sede de Libre; aunque el acto de entrega de nombramientos de empleos de gobierno en nada tiene que mezclarse con asuntos de partido político alguno; pues son actos de la administración pública y jamás de instituciones políticas de cualquier denominación.

Otro asunto que ha sorprendido a la ciudadanía es el que se dio cuando un ex funcionario de su gobierno de 2006 – 2009 vino de un país vecino, habiendo sido recibido y publicitado en casa de gobierno sin tener vinculación alguna ese hecho o ese acto con los que corresponderían estrictamente a la gestión de la primera mandataria del pueblo.

Podríamos seguirnos extendiéndonos en tantos otros hechos que sin ser propios de la mandataria Xiomara, definitivamente dejan un mal sabor en la ciudadanía.  Que nos baste con señalar el reciente hecho relacionado con la comunidad lenca de La Campa en el departamento de Lempira; en donde irrespetuosamente a uno de sus miembros se le humilló públicamente cuando conformando una delegación llegaron a Casa Presidencial para pedirle al gobierno (a la mandataria Xiomara) que les ayude a terminar carreteras de su comunidad que han quedado inconclusas.  Estamos seguros que si hubieran sido atendidos directamente por la Presidente o un Secretario de su Cartera Ministerial otro habría sido el trato dado a estos humildes conciudadanos que tienen el derecho a exigirles a sus mandatarios las atenciones debidas a sus comunidades, a las que devienen obligados a servir desde que asumen sus cargos. 

Un asesor es un consejero de quien le ha tomado como tal. En este caso Mel es un colaborador de la mandataria Xiomara, pero nunca un ejecutivo que habrá que tomar decisiones por sí, y aparentemente sustituir a la Presidente en actos o eventos que son propios de ella o de sus Secretarios de Estado que le representen.

Creo que la mandataria, de quien tenemos un alto concepto, deberá reflexionar sobre el papel y desempeño de sus asesores (quienes quiera que fueren) y velar porque sus labores como tales -es decir como asesores- se circunscriban a lo que  les corresponda en su misión de colaborar con ella.  La Presidente en este caso de su asesor (quien siendo su esposo es a la vez la cabeza dentro del partido político al cual ella pertenece), debe tener presente que hacia ella apuntarán las miradas de propios y extraños, que día a día quieren y esperan verle brillar con su luz propia y sin la mínima opacidad que ponga en mal predicado su gestión. No debe permitir que sus ejecutivos y asesores en ningún momento se conviertan en la sombra o la nube que afecte la luz que debe brillar durante su gestión de mandataria del pueblo.

La mandataria debe reflexionar y comprender que al final de su gestión la calificada será ella… y ella desde su actual cargo podría ser el arranque para que en el futuro otra honorable dama alcance la más alta magistratura del país. Que recuerde que al final ella será la única evaluada en su gestión presidencial y será la principal motivadora para que su partido político continúe en el poder después de un nuevo proceso electoral transparente, o que ese partido pase a dormir el sueños de los justos. Pero por sobre todo que el pueblo está esperando mucho de ella, por lo que no puede darse el lujo que su gestión le sea empañada por sus cercanos colaboradores. Deberá saber responder a la confianza en ella depositada, sin que nada ni nadie le opaque en su delicada gestión como mandataria.

 Que José Manuel Zelaya Rosales, en el caso de Iris Xiomara Castro Sarmiento, se comporte a la semejanza de Joachim Sauer respecto a su esposa Ángela Merkel. Y que desde su cargo de asesor presidencial no le arrebate el protagonismo presidencial a Xiomara, y por sobre todo que no se lo empañe.

Agosto 7, 2022

3 comentarios sobre “ANGELA MERKEL Y  JOACHIM SAUER VRS XIOMARA CASTRO Y MEL ZELAYA

  1. Felicidades Melvin López, por tu ponderado y constructivo comentario referente al comportamiento de estas dos parejas matrimoniales y su comportamiento ante el gobierno de su pareja.
    Seguramente que tus comentarios a los hechos de ambas parejas, servirá para que más de alguno, principalmente en el poder del gobierno, le ayude a reencausar su papel para evitar empañar el papel de su pareja.
    Gracias por el escrito, así se hace Patria.

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