(Melvin López Herrera)
Este 2019 será el año de los grandes desenlaces en la vida política y social de la nación. Tras la usurpación de la Presidencia de la República que se facilitó desde el proceso electoral de 2017, ha continuado hasta ahora la manipulación, el contubernio y el sometimiento de las instituciones de orden público al servicio de quien, comandando una red criminal entronizada dentro del Estado, ha hecho de sus instituciones el aliado, el socio, y el cómplice en la aventura del asalto que ha sufrido la Constitución con el secuestro de tales instituciones.
Así los responsables en la conducción del Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), las Fuerzas Armadas de Honduras y hasta el Congreso Nacional (CN) con sus diputados oficialistas a los que se han sumado sus diputados apéndices de los partidos políticos de maletín y hasta el lado obscuro de la bancada liberal, se han mantenido fieles al Partido Nacional y a quien ha sabido per$uadirle$ para garantizarse para sí su propósito continuista en una afrenta sin precedentes a la Constitución y al estado de derecho; lo que le ha permitido convertirse en el usurpador-dictador del siglo XXI en nuestra nación.
El 18 de enero se cumplirá un año de haberse introducido ante la Sala de lo Constitucional un recurso de amparo contra la ilegal declaratoria de presidente electo, sin que esa Sala le haya dado el curso de ley, incurriendo con ello en el intencional delito de retardo de justicia y con el agravante delito imprescriptible de traición a la Patria. Igualmente las Fuerzas Armadas por medio de su Estado Mayor Conjunto, al haber permanecido inerte ante la ilegal toma de posesión (más bien de usurpación) del 27 de enero han incurrido igualmente en el delito de traición a la Patria, del que deberán responder en cualquier momento.
Tras transcurrir casi un año del mantenimiento de un gobierno usurpador, muchas cosas han surgido que amenazan el espíritu continuista-usurpador del jefe de facto del Ejecutivo y su plana mayor dentro del Estado. El señalamiento de estar involucrado en los hechos del caso Pandora donde se sustrajeron 282 millones de lempiras del tesoro público y sumado a ello la captura y enjuiciamiento en el exterior de su hermano menor por delitos relacionados con el narcotráfico, donde el jefe de facto del Ejecutivo más allá de aparentar desconocimiento lo evidencian como protector oficial las actividades ilícitas de su hermano, hacen ver que más temprano la caída de él y de su gobierno; arrastrando con ello a quienes se han coludido con él en su desafortunada aventura política.
Todo ello obliga a la cúpula del Partido Nacional, en sus manotadas de ahogado, a plantearse su emergente estrategia 2019 en los asuntos políticos de nación y Estado; pues de lo contrario podría caer (como pronto acontecerá) en un abismo mucho más profundo que el sufrido por el Partido Liberal con los acontecimientos de 2009, y en el que los nacionalistas en la cúpula fueron “co artífices incógnitos” en aquellos hechos, sin los cuales no se habrían recetado la jamás despreciable oportunidad de agenciarse el Poder con ánimo continuista, mediante la violación a la Constitución, quebrantando el estado de derecho, y con la complicidad institucional antes referida.
Ahora hablan de reformas electorales que nunca les interesó discutir en el CN, pero por sobre todo hablan de una reforma constitucional a la conformación del TSE, en donde pretenden integrarlo con cinco magistrados, en lugar de los tres que actualmente establece la Carta Magna; indudablemente con el único propósito de seguir manteniendo el control de ese órgano del Estado, con la incorporación de dos magistrados adicionales que pretenderían seleccionarlos de sus partidos políticos apéndices; con los que la balanza de las decisiones les marcaría un favorable 3 a 2. Sabe el Partido Nacional que esa conformación pretendida es la herramienta que les podría favorecer en la retención del Poder para evitarse esa estrepitosa caída a la que están condenados y que no pueden evitar.
Llama poderosamente la atención que aún cuando se ha denunciado públicamente que los actuales magistrados del TSE fueron elegidos y se mantienen inconstitucionalmente en esos cargos, y donde nada ha hecho la Sala de lo Constitucional desde julio de 2017 sobre un recurso interpuesto contra sus nombramientos, por el lado del CN sus diputados actuales (sobre todo la bancada de Libre) han hecho absolutamente nada por promover la sustitución inmediata de aquellos magistrados dentro del TSE, inconstitucionalmente electos.
Ante los acontecimientos actuales que desfavorablemente rodean al jefe de facto del Ejecutivo y al Partido Nacional; tenemos la convicción que los nacionalistas de base sabrán imponerse a los propósitos de la cúpula que sólo mira su grupúsculo interés y desde donde se ha conformado una red criminal que mediante un reciente e ilegal proceso electoral se ha entronizado y pretende perpetuarse en el aparato estatal; en detrimento del interés nacional.
Conservamos la fe en que Libre, alejando los intereses personales de quienes lideran ese partido político, sabrá asumir su verdadero papel de oposición y se identificará en la verdadera lucha contra la dictadura. Su papel de oposición dentro del Congreso Nacional no deberá levantar la más mínima sospecha de haber negociado con los nacionalistas el destino de la nación, de la democracia y del estado de derecho que debe imperar en nuestra Honduras….Eso también sería traición a la Patria.