(Melvin López Herrera)
Hasta ahora pensamos que toda la ciudadanía está muy pendiente y muy satisfecha de la forma cómo la Junta Nominadora está asumiendo su alta responsabilidad en el camino recorrido en su misión para seleccionar “honorables” auto postulados que integrarán una nómina de al menos 45 para trasladarla al Congreso Nacional, con la que este Poder del Estado deberá también asumir su responsabilidad constitucional eligiendo la nueva magistratura de 15 que integrarán la Corte Suprema de Justicia para el período 2023-2029.
Es entendible que tal como lo dispone la Constitución y como fue aprobada la Ley Especial de la Junta Nominadora no hay restricciones para que los actuales magistrados aspiren a un nuevo período. Desde luego que toda la nación espera que en el proceso la Junta Nominadora esté consciente que toda la actual magistratura nos ha recetado los más nefastos 7 años de arbitraria como dañina impartición de justicia, con efecto irreparables en todos los aspectos y con consecuencias hasta en el ámbito internacional. Por muy profundos que sean esos actuales magistrados en el dominio de sus conocimientos profesionales, sus actuaciones quedarán indelebles en sus vidas que automáticamente les descalifica para querer repetir; y si se cuelan en la selección que conformará la nómina, desde el Congreso les estarán esperando para darles su bendición dentro de la inevitable negociación política en que concluirá la elección constitucional.
Bastará con mencionar tan solo dos hechos para formarnos una idea de que los actuales magistrados que tuvieron el descaro de auto postularse, tan sólo evidencian la poca vergüenza con que se han conducido en su vida personal y profesional, y la baja responsabilidad con la que “trapearon” su promesa de ley de “ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes”
Empecemos por la Sala de lo Constitucional integrada por los magistrados ahora auto postulados Jorge Alberto Zelaya Zaldaña, Edwin Francisco Ortez Cruz, Jorge Abilio Serrano Villanueva, más otros dos que no se atrevieron ofender al pueblo queriendo re incrustarse. El mismo día 9 de noviembre de 2016 en que Juan Orlando Hernández Alvarado, en una edición que le ofreciera Frente a Frente, anuncio públicamente su decisión de ilegalmente reelegirse, varios ciudadanos acudimos a la Sala de lo Constitucional ejercitando el mandato que nos impone el artículo 375 de nuestra Carta Magna y en función del artículo 119 de la Ley Sobre Justicia Constitucional, para que se restaurara la vigencia efectiva de la Constitución, que había sido vulnerada con la famosa sentencia del 22 de abril de 2015, habiendo quedado documentada nuestra acción bajo el número SCO-1058-2016. Ese mandato del 375 constitucional era más impositivo para la Sala, donde sus integrantes tienen la alta responsabilidad de la custodia de la Constitución.
Hasta esa fecha 9 de noviembre de 2016 Juan Orlando apenas hacía público (para el conocimiento de todos incluyendo la Sala) su afán de usurpar la presidencia de la República…. ni tan siquiera había acudido al Tribunal Supremo Electoral a inscribir su pre candidatura. En esas circunstancias la Sala oportunamente debió admitir nuestra acción legítimamente introducida y restaurar la vigencia plena de la Constitución, dándole vuelta a la vil sentencia del 22 de abril de 2015 y con ello evitando que Juan Orlando consumara su propósito. En lugar de hacer lo que le imponía la Constitución y su supuesta alta responsabilidad con que sus integrantes asumieron sus cargos, lo que hicieron fue declarar INADMISIBLE nuestra acción interpuesta, y con ello no hicieron otra cosa que plegarse a la intención usurpadora de Juan Orlando, convirtiéndose en cómplices de ese usurpador desde el cargo que ocupan.
Luego, cuando el 18 de enero de 2018 se interpusieron dos recursos de amparo (SCO-0055-2018 y SCO-061-2018) contra la declaratoria de presidente electo a favor de Juan Orlando, proferida por el TSE, la Sala dejó pasar nada menos que más de 3 años y 6 meses para resolver TAN SÓLO UNO… y con ello le facilitó a Juan Orlando el aseguramiento de su usurpación presidencial.
Adicionalmente los otros tres actuales magistrados auto postulados de otras salas, junto con los anteriores no hicieron lo suyo con respecto al mandato de restablecer la vigencia efectiva de la Constitución contra la sentencia de 2015. Sumando… todo el Pleno de la CSJ habilitó los órganos jurisdiccionales de la Zede y en contra de los artículos 374 y 375 constitucionales, y todos acudieron a la toma de la usurpación presidencial el 27 de enero de 2018. Están definitivamente coludidos contra la Constitución, a favor de Juan Orlando y contra el pueblo soberano y la soberanía nacional.
Sobre estos actuales magistrados que se auto postularon, se presentaron contundentes impugnaciones sobradamente documentadas y hasta con material probatorio proveniente de la misma Sala Constitucional, contentivo de los tres expedientes arriba señalados; con lo que la Junta Nominadora pudo confirmar y sin lugar a dudas la nefasta actuación de los ahora auto postulados. Suficiente motivo para no ser incluidos en la nómina a enviar al Congreso Nacional. No puede la Junta Nominadora, por ninguna excusa, pretender incluir al menos uno de ellos dentro de esa nómina.
Siendo así las cosas, todo el trabajo que se puede catalogar como pulcro, por honesto y valiente, de la Junta Nominadora se volvería triste, desalentador y hasta sospechoso, si al interior o desde bombardeos de afuera incluyeran al menos uno de los repitentes en la nómina que llegará al Congreso Nacional. La Junta con la autonomía de selección de que está investida será la única responsable (no los diputados que tan solo esperan que les ponga todo en bandeja de plata) que cualquiera de los actuales magistrados llegue a ocupar nuevamente una magistratura, y con ello ofender al pueblo con su permanencia en un cargo que no se merecen y desde donde tanto daño irreparable le han inferido a la nación y a la Patria y provocando hasta el descrédito internacional de este pobre pueblo.
De la Junta Nominadora, que tan bien ha trabajado hasta ahora, si se diera el lamentable caso de que al final hiciera las del pato, sería interesante que se hiciera público quién o quiénes de sus integrantes facilitaron la integración de esos indeseables en la nómina.…
Por sus hechos juzgaremos a quienes, desde la Junta, lleguen a defraudar y frustrar la confianza y esperanza que el pueblo les ha dispensado.
Enero 11 de 2023