EL DESAFORTUNADO CÁLCULO POLÍTICO DE YANI

(Melvin López Herrera)

En política los años transitados deben capitalizar experiencias para quienes se mantienen dentro de ese ambiente.  Es por eso que dentro un análisis lógico… encontramos rete ilógica esa aventura a la que se lanzó Yani Benjamín Rosenthal Hidalgo, en su obsesión por pretender disputar la primera magistratura de la nación.  No es nada despreciable que su interés primordial radicaba en asegurarse una cuota de poder, cualquiera que ésta fuera,  para recuperar lo que se le había ilegalmente confiscado a él y su familia.

Consideramos que el primer mal cálculo de Yani fue el lanzarse de inmediato después de su viaje por Usa, sabiendo y conociendo la cultura y el pensamiento colectivo de nuestro pueblo.  Creemos que en este caso particular Yani debió incorporarse a la lucha dentro de su partido pero como un gladiador más, sin ni siquiera pensar lanzar su candidatura presidencial ni a cualquier otro cargo político con ese “lunarcito” que no se lo podrá hacer desaparecer tan fácilmente; ni sosteniendo él (y sus seguidores políticos) que ya había pagado su pena y como tal tenía el derecho (que sí lo tenía jurídicamente) a participar.  Con el respeto y las disculpas que Yani se merece pondré el siguiente ejemplo para que sea fácilmente digerible por quienes lean estas reflexiones: un conciudadano que haya sido condenado por violación (especial o no) habiendo pagado su pena, aunque jurídicamente esté habilitado para optar a algún cargo de elección popular, ética y popularmente estaría condenado por el pueblo a fracasar en su intento político.

Acá está el desafortunado cálculo político de Yani, como si fuera un aprendiz en estas lides.  1) Pensó que alcanzando la Presidencia, o al menos una cuota de poder, podría haber rescatado sus bienes familiares, sin considerar que con un gobierno no nacionalista podría lograr que se le aplicara justicia sin necesidad de hipotecarse, como lo pensaba hacer con los cachos si se mantenían en el poder; 2) se dejó apoyar por el lado obscuro del liberalismo, bajo la dirección oculta del “caudillo sin cabeza” sin percibir que estaba siendo manejado por estos para sus propios fines, es decir se dejó utilizar por quienes más bien empañarían su imagen presidenciable (de él) con los resultados que hasta ahora ha obtenido; 3) jamás recapacitó que con la manipulación a su persona que él mismo le permitió al lado obscuro, estos solamente buscaban levantar el estandarte de su figura política para asegurarse su permanencia en el Congreso; no importándoles para nada el fracaso político de Yani respecto a su candidatura presidencial, algo así como (el fin justifica los medios)… se dejó manipular; 4) jamás consideró que su reciente experiencia por Usa, como era obvio,  no le aseguraría los votos necesarios para su objetivo electoral, sin tener en cuenta que la idiosincrasia de nuestro pueblo sería sumamente inmisericorde respecto a su historial procesal por el que pasó en Usa; 5) la presión a la que se vio sometido por el lado obscuro le impidió (de suyo propio) una salida heroica que no quiso asumir, cual era pedirle a su membresía que se incorporara a la alianza de oposición; y al final enterrando con ello su futuro político para el próximo período electoral.

Lo que es peor: Yani con los votos obtenidos fue sepultado por el pueblo liberal, si comparamos el resultado de su participación política con los resultados de algunos aspirantes del lado obscuro de su partido quienes sí aseguraron volver a sus curules en el hemiciclo; y con ello volviendo a ser destructivos desde ese Poder del Estado para la democracia y para el bienestar y seguridad del pueblo hondureño.  Así Yani, con su desacertado cálculo político, al someterse en el proceso a la manipulación de que fue objeto por el lado obscuro (con el caudillo sin cabeza) se ha prestado para que desde el nuevo Congreso Nacional ese lado obscuro vuelva al maridaje que por más de cuatro años ha mantenido con los parlamentarios nacionalistas; y quienes en este nuevo cuatrienio harán oposición para no alcanzar la mayoría, y en algunos casos calificada, en decisiones impostergables para rescatar la institucionalidad hasta ahora secuestrada por la cúpula del Partido Nacional, y para ordenar el nuevo rumbo que necesariamente deba tomar la Honduras que anhelamos reconstruir políticamente. 

En estas circunstancias será ardua la tarea obligada de los parlamentarios “verdaderamente comprometidos con el soberano”, que tendrán que realizar para entre otras cosas: 1) derogar la reforma constitucional para eliminar las ZEDE’s con las que “han vendido” el territorio nacional e hipotecado la soberanía del Estado; 2) devolverle al Estado y a la nación el retorno de la Maccih para acabar con los delincuentes políticos que desde el poder, en cualquier de sus instituciones,  hacen estragos con el dinero del pueblo; 3) derogar la actual Ley Orgánica del Poder Legislativo que fue creada ilegal como inconstitucionalmente en fecha 20 de enero de 2014 cuando ya había clausurado en Congreso Nacional anterior y no se había constituido el del nuevo cuatrienio, es decir “no había Congreso en esa fecha” y por lo tanto es una ley que nació muerta. 4) implantar constitucionalmente la segunda vuelta electoral, necesaria para fortalecer la democracia y la gobernanza que harán fuerte a todo gobierno que se instale tras un proceso electoral; ; 5) eliminar de la Ley el “cociente electoral” que, pese a haber sido concebido con intenciones democráticas,  al final tan sólo ha servicio para sobornar la conciencia mercenaria de las bancadas de los partidos de maletín.

Otras tareas arduas por mencionar, aunque no las únicas serán: 6) derogar la “asaltadora” ley de secretos que tan sólo ha servido para enriquecer con la tasa de seguridad a quienes se han aprovechado de ese instrumento jurídico; 7) derogar el “Código Penal de la Impunidad”, decretado por los corruptos desde el Congreso Nacional, 8) derogar el Decreto Legislativo en donde se le cortaron las extremidades al Ministerio Público en la persecución del delito de los delincuentes parlamentarios y otros servidores públicos, maquillándole esa función al Tribunal Superior de Cuentas, elefante blanco en todas las administraciones del Estado;… y tantas cosas más que harían una enumeración extensa.

Ahora Yani está listo y servido. La triste experiencia vivida por él en este proceso dejará una gran lección  para quienes aspiren en 2025: la ambición rompe el saco.

Noviembre 30, 2021

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