“Quien mal comienza mal termina”. Siempre pensamos que la aventura política de Yani Rosenthal Hidalgo pretendiendo lanzar su candidatura presidencial en las elecciones generales le iba a pasar factura “en euros” al no haber debidamente meditado sobre los efectos que ya se están dejando ver; sobre todo con el acontecimiento de ayer martes 16 cuando dirigentes activistas del Partido Liberal están motivando y movilizando a sus bases para sumarse a la candidatura de Xiomara Castro; con objetivo único e imprescindible de lograr la derrota de Partido Nacional.
La prudencia no observada por Yani, dada la circunstancia vivida antes de su retorno al país, que le indicaba justo dejar pasar este proceso electoral en lugar de dejarse llevar por sus ambiciones (que no serían aspiraciones) políticas, le está llevando indudablemente al fracaso de su candidatura.
Fue evidente cómo Yani al comprometerse con un grupo de actuales diputados y a la vez aspirantes repitentes señalados como el lado obscuro del Partido Liberal que le brindaron su apoyo económico en las primarias -es evidente repetimos- se enfrentaría a la presión de ese grupo manipulándole para que no hiciera alianza con el resto de la oposición política. Se dice que ese grupo, dirigido desde las sombras por su caudillo sin cabeza, ya tienen negociado algunas concesiones con el partido de gobierno, que les cedería el control de Congreso Nacional por medio de la Junta Directiva y la Corte Suprema de Justicia, todo a cambio de no sumarse a la alianza con Xiomara.
Definitivamente la ambición desmedida de Yani, quien más que la presidencia de la República busca recuperar los bienes que este gobierno le confiscó a su familia, le llevaron a servirle de instrumento a ese lado obscuro de su partido político que en las primarias tenía como meta sacudirse a las autoridades del Partido Liberal que hasta ese momento se habían mostrado férreas en su intento de depurarle de las figuras políticas que desde la década anterior le han venido haciendo daño y donde la más emblemática sigue siendo su “caudillo sin cabeza”. Ahora, con la decisión de muchos líderes y base del Partido Liberal de sumarse a la alianza donde Xiomara es la candidata presidencial, Yani se estará quedando solo y sin el respaldo de los votos necesarios para sostener su candidatura.
¿Quiénes serán los beneficiados de las circunstancias que actualmente le rodean en torno a las elecciones del 28?… los diputados repitentes que en alguna forma contarían con la posibilidad de mantenerse en el Congreso Nacional y con la misma conducta que han observado: favoreciendo y activando desde el hemiciclo la corrupción y la impunidad, en provecho propio y de sus asociados parlamentarios. También el Partido Nacional que en su desesperación en el actual proceso electoral mira beneficiosa la no integración de la oposición política en su totalidad, mientras logre que el Partido Liberal se mantenga alejado de ese deber y necesidad de hacerle frente a doce años de dictadura en que se ha mantenido el actual narcorrupto gobierno que ha sido la mayor desgracia para la nación y su mayor vergüenza ante el mundo exterior.
Ante la situación actual a Yani sólo le quedan dos caminos: o decirle públicamente a las bases de su partido que quedan en libertad para sumar su voto a favor de Xiomara, o hacerle el juego al Partido Nacional en su afán de mantener dividida a la oposición. Y con ello Yani… o contribuirá al rescate político de la nación, o facilitará la continuidad de la actual narcorrupta dictadura. Los días de su vida política le están siendo contados hasta el 28 de noviembre; porque el pueblo y sobre todo el pueblo liberal jamás olvidará las esperanzas que Yani les arrebatará si no asume con buen juicio lo que la Patria le demanda.
Noviembre 17, 2021