(Melvin López Herrera)
Este jueves 21 de octubre se estará celebrando el día asignado en nuestro calendario cívico a las Fuerzas Armadas de Honduras; la institución castrense que ha mantenido como lema la frase “Honor, Lealtad, Sacrificio”; y que tristemente ha empañado en las últimas décadas siendo responsables de ello quienes sucesivamente han venido conformando su Estado Mayor Conjunto hasta la época actual. Honor: no han dignificado con sus actuaciones el uniforme distintivo que han mal vestido… Lealtad: no se han mantenido en estricta obediencia a la Constitución de la República… Sacrificio: no se han desempeñado dándose como el “brazo armado del pueblo” al que contrariamente han atropellado y con irreparables consecuencias.
El deterioro de la credibilidad de las Fuerzas Armadas ha venido “in crescendo” desde muchos años atrás, pasando en su triste tránsito por el golpe de Estado de 2009; y desde 2017 se han convertido, con sus últimas conformaciones de su Estado Mayor Conjunto, en el mayor cómplice del actual orden de cosas al facilitar la instalación y el sostenimiento del actual gobierno usurpador (identificado así constitucionalmente) con Juan Orlando Hernández a la cabeza.
Y ahora desde el 28 del presente mes, conforme lo establece la Constitución de la República, las Fuerzas Armadas, pasarán a disposición del Consejo Nacional Electoral (CNE); convirtiéndose durante el proceso eleccionario en el brazo logístico de ida y vuelta encargado de la custodia, transporte y vigilancia del material electoral con el que se acreditará la manifestación de la voluntad libre y secreta de los ciudadanos, quienes habremos de decidir si permitiremos seguir siendo gobernados por el Partido Nacional, o por el contario si habremos de decidir por un cambio en la conducción de la vida político-social de la nación.
Teniendo en cuenta que la conducta del instituto armado, bajo la responsabilidad sucesiva de su Estado Mayor Conjunto en sus tres últimas conformaciones, ha sido de un sometimiento y obediencia indebida a quien por extensión también usurpa la Comandancia General de las Fuerzas Armadas; nos hacemos la obligada interrogante de si en esta ocasión del proceso electoral las Fuerzas Armadas se mantendrán firmes en su participación con estricto apego a lo que les impone la Constitución de la República, cual es en este caso la defensa de los principios del libre sufragio y la alternancia en el ejercicio de la presidencia de la República.
Es por eso, y dado la colusión por complicidad que ha mantenido la institución castrense con el sostenimiento del actual gobierno usurpador; consideramos oportuno como necesario que el Estado Mayor Conjunto, por medio de quien ejerce la jefatura del mismo, mande un mensaje público a la nación asegurándonos que en este proceso de elecciones generales las Fuerzas Armadas sabrán mantenerse con sujeción a la Constitución de la República y la Ley Electoral de Honduras, acatando estrictamente las disposiciones del Consejo Nacional Electoral. Esa manifestación pública que se les demanda en ningún momento rompe el mandato de la “apoliticidad” que la Constitución le impone a las Fuerzas Armadas; así que no puede utilizarse ese mandato como excusa para no pronunciarse públicamente sobre lo que se les pide.
Un inexplicable silencio del Estado Mayor Conjunto, evitando pronunciarse sobre lo que la ciudadanía demanda, sólo contribuirá a crear un ambiente de inseguridad frente al proceso electoral que se nos avecina; tomando en cuenta que el partido de gobierno hará hasta lo imposible por mantenerse en el poder a toda costa, incluyendo cualquier sabotaje planificado al proceso electoral, y hasta pretender un eventual golpe de Estado que sólo se daría con la participación de las Fuerzas Armadas.
Queda en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas procurar mantenernos dentro de la debida y ansiada calma, asegurándonos que su participación logística en el proceso electoral no se verá empañada con actos que perjudiquen el mismo y provoquen un indeseado caos en la nación.
Los comunicadores sociales, por su parte, tendrán su debida participación ciudadana en este caso desde la plataforma donde profesionalmente se desempeñen; haciendo que la Fuerzas Armadas, por medio de las autoridades de su Estado Mayor Conjunto, salgan de ese indebido silencio y manifiesten categóricamente su compromiso constitucional en el presente proceso electoral; procurando el mantenimiento de la paz y el imperio de la Constitución, tal como se los impone la Carta Magna en su artículo 272, párrafo segundo, y el artículo 1 párrafo segundo de la Ley Constitutiva de la Fuerzas Armadas.
No habrá nada mejor que en ocasión de su fecha calendario, este 21 de octubre, las Fuerzas Armadas hagan público su pronunciamiento respecto a lo que acá se les demanda.
Octubre 20, 2021