(Melvin López Herrera)
Aproximándose ya el proceso electoral primario tenemos frente a nosotros las diferentes opciones, entre los tres partidos políticos participantes, relacionadas con las pre candidaturas ya inscritas; particularmente en las planillas presidenciales.
En ese proceso electoral encontramos dentro de los partidos de oposición (que podrían ser la alternativa para terminar con la actual dictadura) la pre candidatura presidencial inscrita de Yani Benjamín Rosenthal Hidalgo en las elecciones primarias del Partido Liberal.
De Yani en el proceso que se le siguió en los Estados Unidos de América, conocemos que fue condenado por actividades relacionadas con lavado de dinero en procedimientos financieros a través de una de sus empresas familiares, en operaciones efectuadas con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y que operaban en y desde Honduras hacia los Estados Unidos. De ese proceso recibió y cumplió una condena de tres años de prisión y el pago de una multa de casi tres millones de dólares.
A lo interior, en nuestro país, él y su familia fueron despojados de gran parte de sus empresas de las que sus bienes fueron confiscados por el Estado. Ya habiendo cumplido su condena en el exterior, Yani ha retornado al país y entendemos que decidido a rescatar lo que él sostiene le fue arrebatado ilegalmente por parte del Estado.
A Yani se le reconoce su trayectoria y experiencia por la administración pública, además de conocer de él y su familia el poder e influencia que, económica y políticamente han ejercido en el país. En su tarea personal de rescate de sus bienes se ha escuchado que cuenta con el respaldo de la comunidad judía internacional.
Al decidir Yani volver al ruedo político y constituirse en el pre candidato presidencial del movimiento que él lidera dentro el Partido Liberal, nos preguntamos y reflexionamos en lo acertado o no de tal aventura y las consecuencias que ello podría acarrearle a él, a su partido político y a la nación entera.
Para él, su candidatura nos confirma la aspiración que ha venido sosteniendo desde las competiciones anteriores y que lo que podría estar arriesgando es la inversión económica que tal participación le impone y que, tomando en cuenta lo que él públicamente sostiene que le han dejado pobre, tal inversión debe ser de quienes se han incorporado a su movimiento político, inclusive asumiendo candidaturas en otros niveles eleccionarios, donde muchos de ellos cuentan con antecedentes procesales dentro de los órganos jurisdiccionales que les han favorecido con insólitos sobreseimientos que les fueron otorgados. En esas circunstancias Yani hace su lanzamiento con un evidente compromiso con estos personajes pues, no hay almuerzo gratis.
Para su partido político pienso que las opiniones sobre su participación están considerablemente divididas. Los que le siguen, ven a Yani como la persona (así lo piensan) que vendría a unificar al Partido Liberal; y entre los que dentro de ese grupo comparten pre candidaturas con él, indudablemente se le han acercado porque saben que en los otros movimientos internos no tendrían cabida. Por lo tanto Yani es su fórmula única para continuar usufructuando los beneficios que en este caso les da su presencia en el Congreso Nacional principalmente.
Otros dentro del mismo partido ven tras su candidatura la consolidación de lo que se le conoce como “el lado oscuro del Partido Liberal” del que ha sido caudillo invisibilizado un personaje a quien se le compara con el Ricardo Zúniga Agustinus (Q.D.D.G) que otrora fue quien controlaba al Partido Nacional; y además ven con mucho recelo su lanzamiento tomando en cuenta la naturaleza de su reciente procedencia. Así que un gane de Yani en las primarias dejaría todavía más fraccionado a su partido político que quedaría definitivamente bajo el sello y las manos de ese lado oscuro; el mismo “lado” que en el hemiciclo legislativo no ha tenido empacho para someterse a las también oscuras iniciativas de la bancada oficialista la que ha sabido contar con esos votos de adherencia, con los que se han materializado decisiones perjudiciales para la nación, la democracia y hasta para el Estado de derecho, y que han fortalecido la impunidad que tanto daño le ha causado y le sigue causando al pueblo al que dicen representar.
Para la nación conviene analizar los efectos del lanzamiento de Yani en consideración a las siguientes preguntas que todos debemos hacernos: 1) tomando en cuenta las circunstancias del regreso de Yani a Honduras después de su “permanencia” en el exterior, ¿habría sido mejor que se hubiera abstenido de participar en cualquier proceso eleccionario de su partido político, donde es necesario que una alianza opositora totalmente unificada saque a la actual dictadura del Poder?; 2) Teniendo Yani interés personal en el rescate sus bienes incautados, y originando sus actuales pretensiones políticas un conflicto personal de intereses, ¿estaría propenso a acuerdos personales con el gobierno y el Partido Nacional, llegando con ello a debilitarse la necesaria alianza de oposición y propiciando con ello el aseguramiento del continuismo en el Poder?; 3) tomando en cuenta que su movimiento político lleva adherido algunos pre candidatos que han tenido señalamientos de actos de corrupción contra la administración pública del Estado hasta haber sido llevados a los tribunales de justicia… ¿cómo podría interpretarse esa apertura del pre candidato presidencial hacia esos personajes?; 4) ¿Acaso esa aventura política de Yani, lejos de unificar a su partido, más bien traería un sismo mayor dentro del Partido Liberal, con consecuencias adversas en la lucha contra el continuismo y la dictadura?; 5) Con esa aventura de Yani, ¿sería ello como caído del cielo para el Partido Nacional, ya que en las elecciones generales se estaría enfrentando a una alianza de oposición que desde ya nacería cadavérica?
Así como el Partido Liberal dispuso no participar dentro de la alianza política de oposición en 2017 la que pudo haberse impuesto numéricamente al fraude material confeccionado por el Partido Nacional y con la que se habría dado el tiro de gracia a la actual usurpación presidencial; en esta ocasión nuevamente consideramos que con la participación de Yani en el proceso electoral primario de su partido político, puede haber iguales consecuencias respecto a una necesaria alianza opositora que sería la esperanza para que la nación entera se libere de esta dictadura que pretende incrustarse en forma nociva y definitiva en la vida digna y el merecido destino de todo hondureño.
Febrero 17, 2021