CARTA A LÍDERES POLÍTICOS DE OPOSICIÓN

(Melvin López Herrera)

Conciudadanos

JOSE MANUEL ZELAYA ROSALES

LUIS ORLANDO ZELAYA MEDRANO

SALVADOR ALEJANDRO CESAR NASRALLA SALUM

(Enviada el 14 de diciembre de 2020)

Señores:

Con el deber, el derecho y la imperativa necesidad de ciudadano preocupado profundamente por el derrotero al que se está enfrentando la nación entera a las puertas del próximo proceso electoral, cuyo resultado repercutirá inevitable e indudablemente en nuestras inmediatas y mediatas generaciones; me estoy dirigiendo a ustedes tres con el único ánimo de externarles mi pensamiento actual para que dentro de la mesura debida de ustedes, como verdaderos y reconocidos líderes dentro de su respectivo partido político (y porqué no dentro de nuestra comunidad ciudadana entera), me concedan la cortesía de leer esta carta colectiva que les estoy dirigiendo; y que saquen las conclusiones que consideren, con el único fin común que en este caso nos identifica a los cuatro: el rescate global de nuestro país como Estado y como nación.

Me siento con la confianza (y aunque no sea así lo haría) de poderme dirigir a ustedes tres dentro de un ambiente propicio, dado el hecho de conocernos mutuamente. Quizá Mel no se acuerde tanto del suscrito pero podrá recordar fácilmente que en la época de Segovia en Cohdefor, donde él (Mel) integró el Consejo Directivo, yo era el Gerente Administrativo-Financiero de aquella institución, y pudimos tener constante comunicaciones desde el cargo que desempeñábamos.

Siento señores que la experiencia vivida en 2017 nos ha dejado muchas lecciones a la oposición como Alianza o fuera de ella,  que nos obligaría responsablemente a comprender que en esta ocasión nos estaremos enfrentando a un oficialismo más fortalecido estratégicamente (no éticamente) para asegurarse un continuismo que sería el tiro de gracia para la democracia, para el bien común, para el rescate de la institucionalidad, y para el anhelo justo y natural de este pueblo que se merece salir el estado de pobreza y humillación a que se le tiene sometido. Digo esto porque el oficialismo sostiene su fortalecimiento en el control que ejerce sobre la institucionalidad, el sometimiento de la institución armada que facilitó el asalto al poder cuando por el contrario debió imponer la alternabilidad obligatoria, el control ya sabido de todos sobre el Poder Judicial, el manejo del Poder mismo con las decisiones que nos impone y el presupuesto nacional que manosea a su antojo y conveniencia… todo ello le es propicio para implantar de una forma más efectiva y hasta perfeccionada un fraude electoral al que nunca van a renunciar.

Aunque sólo lo menciono para ver hacia delante, cuando la Oposición en 2017 no pudo superar el fraude al no contar con una Alianza total por la no integración de un partido político de los mayoritarios; en esta ocasión veo a esa Oposición más dispersa por posiciones cuasi irreconciliables de sus líderes exponenciales de cada uno de estos partidos.  Ha sido públicamente notorio el efecto en el distanciamiento que se ha venido sucediendo entre las bases de los partidos de oposición (unos respecto a otros), que en lo personal veo casi inmaterializable una imprescindible alianza para sacar a los nacionalistas del poder… y el tiempo ha ido inevitablemente avanzando.

Pensar, dentro de cada uno de los tres partidos mayoritarios de la oposición, que individualmente pueden asegurarse el triunfo en este próximo proceso electoral no es otra cosa que caer sus líderes dentro una “ceguera irreflexiva” que nos les permite ver más allá de lo que sus dedos les señalan. Y mientras que cada uno de estos tres líderes políticos con aspiraciones presidenciales piensen que no necesitan de los otros partidos de oposición (sobre todo de los otros dos mayoritarios); lo único que conseguirán es facilitar la consolidación de la actual dictadura, habiéndole infringido con ello el mayor daño a la nación.

Y me pregunto lo siguiente:

1) ¿No habrá una cuarta persona, de reconocido prestigio, honorabilidad y poder de convocatoria inclusive dentro de un partido distinto de los tres, alrededor de la cual estos tres líderes posponiendo sus aspiraciones personales estarían dispuestos a constituir la Alianza Opositora necesaria para sacar a los nacionalistas del poder?.  Pienso que teniendo Luis 53 años, Xiomara 61 y Salvador 67…. los tres son mucho menores que Biden (con 78 años como ejemplo vivo) para  no querer sacrificarse un período más, sabiendo que con esa opción facilitarían la necesaria derrota del Partido Nacional. Ya una vez vencido los nacionalistas en las urnas; para las elecciones de 2025 (continuando siempre menores que el actual Biden de 78 años) cualquiera de los tres podría cristalizar sus muy genuinas aspiraciones a la presidencia de la República.

2) ¿Se ha pensado además -contrario a lo que se ignoró para 2017- que es más que necesario constituir una alianza también en el nivel electoral parlamentario? Ya vimos y vivimos la experiencia de lo que resultó desestimar esta fórmula de alianza en 2017, y por lo que el Partido Nacional tiene esa mayoría dañina que tan destructivamente ha controlado el Congreso Nacional.  Ojo… el Partido Nacional vendrá con mayor fuerza a pretender un mayor control numérico en el Congreso Nacional; y para ello cuenta con el poder, el dinero del pueblo y el apoyo de las instituciones que tiene sometidas. En ese sentido… ¿No sería recomendable que desde ya se conviniera, pensando en una eventual Alianza opositora, que internamente dentro de los tres partidos políticos se acordara la posibilidad de poner a disposición para las elecciones generales algunas candidaturas a diputados, con el único fin de facilitar un gane de esa Alianza para la conformación del nuevo Congreso Nacional?

3.- ¿Han pensado estos tres líderes de los partidos mayoritarios de oposición que sería conveniente que en conjunto consiguieran una cita con el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas ante de que se lleven a cabo las elecciones primarias, aún y cuando el PSH no las tuviere?.  En lo particular pienso que es conveniente hacerles ver que no esperan del instituto armado la colusión en que incurrieron y que en la que se han mantenido desde el proceso electoral de 2017, y con lo que desobedecieron el mandato constitucional de asegurar la alternabilidad en la presidencia de la República, mandato que no requirió en ningún momento de orden judicial, por ser una disposición constitucional de efectividad inmediata, sostenido por el contenido de los también artículos constitucionales 4 párrafo segundo y 240 numeral 3.  Esto se los menciono considerando personalmente que dudo que Juan Orlando haya descartado su intención de volver a usurpar el cargo que ocupa… ello es su carta de libertad personal.

Estimado Mel, Luis y Salvador; espero que esta carta mía (que estoy seguro es la inquietud de muchísimos ciudadanos) la tomen con la reflexión debida y que hagan un esfuerzo por alcanzar en colectivo, como partidos políticos,  la salida del Partido Nacional del poder; para después asumir la tarea ineludible de reconstruir Honduras.

Reciban mi incondicional respeto y reconocimiento a su liderazgo personal dentro de la vida política de la nación.

Atentamente,

Melvin López Herrera

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