(Melvin López Herrera)
SEÑORES
CONSEJO HONDUREÑO DE LA EMPRESA PRIVADA (COHEP)
Presente.
Att.
Sr. Juan Carlos Sikaffy
Presidente y Representante Legal.
Señores:
Esta carta abierta que en mi condición y con el derecho y deber de ciudadano estoy dirigiendo a esa institución integrada por el gremio empresarial de nuestro país, va motivado por la preocupación de muchos hondureños sobre el actual orden de cosas en nuestro suelo patrio agravado con la pandemia que está afectando a la nación entera; y a efecto de que el COHEP institucionalmente se pronuncie públicamente con respecto a la actual situación político-estatal de nuestra nación, y del futuro incierto que habremos de enfrentar como secuela de los acontecimientos político-electorales de noviembre de 2017, donde a nuestra nación le fue impuesto un gobierno inconstitucional con la complicidad de diferentes instituciones del Estado, incluyendo las Fuerzas Armadas de Honduras; y la tolerancia e indiferencia de muchas organizaciones gremialistas no estatales que en su oportunidad se llamaron al silencio, cuando jamás debieron callar.
La fundamentación de la presente misiva descansa esencialmente en la autoridad institucional del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), identificada con énfasis en sus artículos uno (1) y seis (6) de sus estatutos que le definen como “una institución independiente del gobierno y de partidos políticos”, y que sostiene entre sus principales principios doctrinarios “la defensa del estado de derecho, apegado a la estricta aplicación de las leyes”, y demandando y sosteniendo el funcionamiento de “un Estado democrático, representativo y subsidiario al servicio del hombre y no éste (el hombre) al servicio del Estado”; lo que indiscutiblemente implica la defensa, el fortalecimiento y el sostenimiento de la vigencia efectiva de la Constitución de la República y la institucionalidad.
Actualmente con la crisis a nivel nacional ocasionada por el Covid 19, desde el gobierno de facto de la República se han implantado medidas de toda naturaleza para combatir los efectos de ese virus, y con lo que se ha recurrido a la participación de todo el pueblo desde sus diferentes estrados. En esta tarea que es de todos ha sido pública la participación institucional de diversas organizaciones gremialistas, incluyendo la participación del empresariado hondureño, mayormente bajo la representación del COHEP y de algunas cámaras de comercio e industrias del país.
Llama poderosamente la atención la continua intervención del gobernante de facto casi a diario en cadenas nacionales de radio y televisión en donde algunas veces se ha concretado a reiterar consejos básicos a la nación con respecto a los protocolos a seguir, individual o colectivamente en la lucha contra esta pandemia; y donde se le hado participación a algunas representaciones gremiales, de carácter social y económico. Como bien son conocidos los antecedentes sobre la ambición obsesiva por arbitraria del actual gobernante, que le ha llevado a imponerse y posesionarse inconstitucionalmente del cargo ilegalmente ejerce, no podemos ni debemos ignorar ni pasar por desapercibidas lo que serían sus intenciones verdaderas que podría fácilmente ocultarlas con la imagen que está pretendiendo vender a la nación para granjearse su simpatía durante la crisis pandémica que estamos experimentando… sólo él sabe con qué fines. Y cuando menos lo esperemos podría darle un nuevo zarpazo a la Constitución y a nuestra cuasi democracia, imponiéndose nuevamente por el tiempo que le parezca; ya acordando con su partido político una nueva reelección inconstitucional, o ya acordando la prolongación del período para el cual inconstitucionalmente ha asumido su actual cargo; desde luego con la ya esperada complicidad de la Fuerzas Armadas y de algunas organizaciones gremialistas (sociales, profesionales, económicas etc) que con su silencio e imperdonable inacción asumirían posiciones de tolerancia e indiferencia, como las que dieron a observar en 2017.
El reciente 1 de mayo en carta abierta al gobernante se le pidió que se pronunciara contundentemente sobre algunos puntos concretos que tienen que ver con el futuro constitucional y el estado de derecho de nuestra nación; a efecto de que despejara de una vez si tiene la intención o no de volver a violar la Constitución de la República, con su único ánimo de entronizarse nuevamente en el poder en la forma ilegal con que ha permanecido en el mismo. Como era de esperarse, el gobernante se llamó al silencio dejándonos aquel sabor de que “quien calla otorga”. Y lamentablemente los comunicadores sociales no han alcanzado a comprender lo importantísimo que es sacarle al gobernante una declaración pública al respecto. También se han llamado al silencio.
Constituyendo el empresariado hondureño una fuerza apolítica que institucionalmente -como es el caso del COHEP con respecto a sus principios doctrinarios, con sus actuaciones y posiciones estrictamente enmarcadas dentro del la Constitución, las leyes y sus propios estatutos- está llamada a defender el estado de derecho y el debido funcionamiento de un Estado verdaderamente democrático; consideramos oportuno y necesario que el Consejo Hondureño de la Empresa Privada se manifieste públicamente ante la nación sobre la necesidad de que ésta deba retornar a un verdadero estado de derecho y bajo el imperio de la Constitución; todo en virtud de la incertidumbre que está generando el gobernante de facto con su silencio, al no manifestarse públicamente si pretenderá o no imponerse nuevamente en su ilegal cargo, mediante una nueva violación a la Constitución de la República.
Basta con revisar el reciente PCM-045-2020 emitido el 17 del presente mes por el gobierno, contentivo de la “Restricción Gradual de Garantías Constitucionales” en donde en su artículo dos (2) exime de tales restricciones a funcionarios y empleados de algunas instituciones del Estado listadas dentro de ese artículo; pudiendo confirmar que en él no están incluidos los que integran el Registro Nacional de las Personas (RNP) ni el Consejo Nacional Electoral (CNE); dentro de cuyas actividades próximas a materializarse están la elaboración del censo nacional electoral y la convocatoria a elecciones primarias a nivel nacional. Ello nos lleva a pensar, dentro de un lógico razonamiento, que hay intenciones por parte del gobernante de frenar el funcionamiento de estas instituciones y con ello la suspensión del próximo proceso electoral.
Es de suma importancia que el empresariado hondureño bajo la institución del COHEP desde ya se pronuncie públicamente fijando su posición sobre una eventual situación que se podría dar en el país por la incertidumbre que está generando el gobernante de facto junto con su partido político; como ser que no se llegue a elecciones generales para perpetuarse ilegalmente en el poder o donde pretenda una nueva violación a la Constitución de la República buscando su ilegal reelección. Es una garantía para la democracia hondureña el oportuno pronunciamiento del COHEP en procura de la anhelada paz social y el rescate del estado de derecho que nos han sido arrebatados; y donde las fuerzas de las organizaciones gremiales apolíticos (profesionales, sociales, económicas etc) no deben llamarse al silencio.
Con esta carta abierta estamos acompañando la que con fecha 1 de mayo del corriente año dirigimos al gobernante de facto, pidiéndole responder las preguntas que en esa ocasión se le formularon y sobre las cuales la nación está ansiosa de saber su respuesta ( https://melopezhr491362673.wordpress.com/2020/05/01/carta-abierta-a-juan-orlando/ )
Quedamos a la espera de ese pronunciamiento del COHEP.
19 de mayo de 2020
Melvin López Herrera
Excelente vision en esta carta al COHEP. No podemos seguir teniendo borregos del gobierno en instituciones apoliticas.
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