CARTA ABIERTA A JUAN ORLANDO

(Melvin López Herrera)

Sr.

JUAN ORLANDO HERNÁNDEZ ALVARADO,

Presente:

Señor Hernández:

Actualmente la nación entera está pendiente de los acontecimientos que están surgiendo, que repercuten en nuestro entorno y sobre los que no podemos mantenernos indiferentes, tomando en cuenta que sobre nuestra actitud personal pesa una responsabilidad colectiva que no es otra cosa que la garantía por parte de todos para el buen suceso del bienestar sanitario, económico y social de la nación entera como consecuencia de la actual pandemia; y con ello la debida transparencia que debe observarse en el manejo de los recursos asignados a enfrentar la crisis, en donde los únicos responsables son quienes conducen las cosas de Estado, independientemente de la condición de ilegitimidad en que se encuentren, como es su caso particular al frente del Poder Ejecutivo.

La pandemia del Covid 19 nos podría arrastrar a todos, si nos desentendemos de nuestro esfuerzo personal y colectivo, hacia un destino indeseado como irreversible con tremendas repercusiones en la vida de hasta nuestras futuras generaciones.

Actualmente con el manejo de esta crisis aunado al hecho de conformar un país pobre con grandes endeudamientos a futuro, ello no ha sido tan fácil. Y los grandes sacrificios que se le han impuesto al pueblo con el efecto de enormes préstamos que más adelante pagaremos cada uno de nosotros o nuestros descendientes; esos sacrificios se han traducido en la más viles de las ofensas por parte de los responsables superiores dentro de las instituciones del Estado autorizadas para operar compras directas (sin ningún proceso de licitación pública) donde la finalidad de las mismas, que no es otra cosa que facilitar su ejecución abreviada para atender oportunamente las exigencias en esta crisis, en la práctica se ha orientado a abrir la puerta para cometer las peores atrocidades con los escasos recursos del pueblo; y en algunos casos sin ninguna separación de los responsables de esas instituciones donde se han cometido tales atracos, más su respectivo sometimiento a la justicia; y donde usted señor Hernández se convierte en el responsable final al mantener en sus cargos de una manera inexplicable a quienes han sido denunciados públicamente en la comisión de esos hechos.

Paradójicamente a su silencio e indiferencia ante estos abusos, que técnica y científicamente han sido probados públicamente hasta por el CNA, observamos la frecuencia con la que aparece usted en sistemáticas cadenas de radio y televisión dando repetidos y hasta elementales consejos a la nación en algunos casos. Ante sus reiteradas comparecencias nos preguntamos si detrás de esas cadenas su interés y objetivo es realmente buscar un desinteresado acercamiento con el pueblo y darle un aliento de esperanza en esta crisis; o es acaso un intento propio suyo de levantar su imagen personal con otros propósitos (¿?). Nos hacemos la anterior interrogante porque no podemos ni podremos ignorar ni olvidar sus obsesivas ambiciones políticas con las que se ha dejado llevar, al grado de empoderarse del sillón que ilegalmente ocupa y del cual posiblemente no querrá desprenderse en ningún momento y por ningún motivo.

Con relación a lo anterior, no debo pasar por desapercibida su conducta política que llama a mi deber ciudadano que me imponen los artículos constitucionales  40 numeral 1 y 375; el primero que me exige irrenunciablemente cumplir, defender y velar porque se cumplan la Constitución y las leyes y el segundo que también me exige irrenunciablemente la colaboración obligada para el restablecimiento y vigencia de la Constitución, cuando ha sido modificada por procedimientos indebidos no considerados en la misma Carta Magna; debiendo accionar oportunamente ante ese mandato constitucional en el caso que usted esté aprovechando sus comparecencias -no lo estoy afirmando- en la actual crisis de la pandemia, hasta para editar anticipadamente material de futuras campañas electorales para su partido político y… porqué no para usted mismo si es que tiene en mente volver a violentar nuevamente la Constitución de la República.

En consecuencia señor Hernández hago pública las siguientes preguntas directas para usted y para una respuesta contundente y sin evasivas  de su parte:

1.- ¿Está consciente que la alternabilidad obligatoria en el ejercicio de la Presidencia de la República que manda el vigente párrafo segundo del artículo cuatro (4) constitucional está en consonancia con el también vigente artículo 240 numeral tres (3) de la misma, que dispone prohibitivamente que no pueden ser elegidos Presidente de la República los jefes superiores de las Fuerzas Armadas y de los cuerpos de Policía y de Seguridad del Estado?

2.- ¿Ha pensado nuevamente saltarse la tranca constitucional para pretender una nueva reelección proscrita en nuestra Carta Magna?

3.- ¿Pretende usted inconstitucionalmente prorrogar su permanencia en el cargo que está ilegalmente ejerciendo, más allá del 27 de enero de 2022?

4.- ¿Es acaso lo circunstancial de esta pandemia el asidero suyo, como caído del cielo, para justificar par sí un continuismo en el cargo que ilegalmente ocupa en la actualidad, que a todas luces sería nuevamente violatorio a la Constitución?

Estas obligadas preguntas de quien le escribe y que usted inevitablemente debe contestarlas en forma contundente y obligada a la nación entera, nacen de la omisión observada por los comunicadores sociales quienes, teniendo la facilidad de contar con micrófonos y cámaras permanentemente a la orden y con mayores oportunidades que nosotros, serían los mayormente exigidos a formulárselas desde ya en las circunstancias actuales en que nos encontramos respecto a la pandemia, respecto a la vergonzosa administración de los recursos financieros destinados sagradamente a la atención de la actual crisis sanitaria, y circunstancialmente como producto de las últimas noticias surgidas a la luz pública desde órganos de justicia internacionales.

Confiamos en que se sentirá comprometido con la nación entera en aclarar, a la brevedad y con las debidas respuestas a estas preguntas, las circunstancias relacionadas con sus comparecencias en las cadenas radio-televisivas, donde permanecemos en la incertidumbre de que si su participación en dichas cadenas va o no va más allá de su accionar exclusivamente en torno al combate a la pandemia misma.

Hago de su conocimiento mi carta abierta por este medio, debido a la dificultad en hacer llegar la misma a casa de gobierno; con lo cual confío en que se dará por enterado de su contenido y comprometido con su debida como impostergable respuesta… no hacia mi persona, sino hacia la nación entera; que clama por una paz social dentro de una verdadera democracia y el debido respeto a la Constitución y las leyes.

Nos quedamos a la expectativa de su impostergable respuesta.

Mayo 1, 2020

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