¿QUIÉNES SOSTIENEN O DE QUIÉNES SE SOSTIENE JUAN ORLANDO?

(Melvin López Herrera)

 No cabe duda hasta este momento. El usurpador de la silla presidencial tiene más vidas que un gato, desde que surgió a la palestra política y hasta ahora que podría estar a punto de serle adjudicada una visa negra para viajar a rendir cuentas en el exterior; por lo que sigue maniobrando, sosteniéndose o dejándose sostener de quienes y por quienes podrían estar compartiendo “honores” con él, permitiéndole mantenerse en el cargo que inconstitucionalmente ocupa y que le está sirviendo de escudo en caso que pudiera ser alcanzado por una justicia ultra fronteras, que hasta ahora ha sido la única efectiva en ausencia de la que debería producir frutos internos dentro del cumplimiento y sometimiento a nuestras leyes.

El proceso judicial a que está siendo sometido en los Estados Unidos Tony Hernández, hermano carnal de gobernante de facto, tiene en alas de cucaracha a éste último junto con el círculo que le rodea y que le ha servido de escudo para haber llegado ilegalmente a usurpar el más alto cargo político en la nación, y a mantenerse en él, violentando el principio que aparenta sustentar al decir falazmente en forma reiterada que “nadie está por sobre la ley”; sin importarle cómo se le tiene calificado a lo interno y a lo interno del país, por pisotear la ley desde el cargo usurpado.

El proceso judicial que se le está siguiendo a su hermano Tony se está tornando candente con impactantes revelaciones que están surgiendo en los correspondientes debates; algunas que ya se conocían por lo que previamente fue circulado en los medios de comunicación social. Pero otras nuevas están llamando la atención de la comunidad nacional e internacional que están siguiendo el desenvolvimiento de este proceso. La gran revelación de ayer jueves 3 de octubre fue que el Chapo Guzmán le dio a Tony un millón de dólares para la campaña de quien fue declarado inconstitucionalmente presidente electo y que ahora usurpa el sillón presidencial.  Esta revelación obviamente provocó mediáticamente la reacción de quien defendiéndose “panza arriba” trata de minimizar o desvirtuar (sin argumentaciones de peso) lo que surge probatoriamente en el proceso que se le está siguiente a Tony, su hermano.  No vale la pena revisar las inconsistentes argumentaciones del gobernante de facto; pues es un hecho que con algo deberá estar saliendo cada vez que se dan las grandes sorpresas en el debate que se desarrolla en las cortes de Nueva York.

Pero el pueblo se pregunta insistentemente: ¿A estas alturas de quién se sostiene o quién sostiene a Juan Orlando? ¿Acaso somos un pueblo castrado que no se llena de valor para rescatar la dignidad política que le fue conculcada a la soberanía popular? ¿Porqué sólo en Honduras, contrario a lo que sucede y ha sucedido en los países vecinos, todo pasa sin que pase nada? ¿Será que individual y colectivamente llegaremos a la otra vida con un rosario de deudas ciudadanas de las que daremos cuenta por no haber dado la respuesta oportuna a la Patria? ¿Acaso la insurrección constitucional es un derecho inefectivo escrito sobre las aguas o la arena?

Es indudable que ante lo que está aconteciendo en el proceso contra Tony, revelará a la larga los nexos que han existido entre el hampa del narcotráfico y las autoridades que nos han venido y nos continúan gobernando; enraizadas en las diversas instituciones del Estado. El primer sostén que le ha permitido a Juan Orlando mantenerse ilegalmente en el poder son la Fuerzas Armadas, bajo la responsabilidad directa de su Estado Mayor Conjunto que se plantó y se sigue plantando en desobediencia al mandato constitucional de garantizar la alternabilidad obligatoria en el ejercicio de la Presidencia de la República, mismo mandato que se le da en su ley constitutiva.

Otro de los pilares de sostenimiento de Juan Orlando es la actual Corte Suprema de Justicia, que desde la Sala de lo Constitucional no ha resuelto los amparos interpuestos desde el 18 de enero de 2018 contra la inconstitucional declaratoria de presidente electo; y que en uno de sus expedientes existe una auto que manda a resolver “oportunamente” su respectivo amparo. Nos preguntamos: ¿Qué significa el mandato “oportunamente” para la Corte y para la Sala?

Otro de los sostenes incondicionales del gobernante de facto es el actual Fiscal General de la República quien jamás ha movido un dedo para poner en acción al Ministerio Público con respecto a las innumerables denuncias y demandas de investigación contra las posibles acciones de Juan Orlando circunstancialmente vinculadas con los actos delictivos por los que su hermano está siendo sometido en las cortes de Nueva York.

Indudablemente que no debemos dejar por un lado a los presidentes de los poderes Legislativo y Judicial, quienes han sido incondicionales del mandatario de facto, y que junto con el Fiscal General los Secretarios de Defensa y de Seguridad, integran el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, como órgano exclusivo encargado de diseñar las estrategias de prevención, combate, investigación y sanción de conductas delictivas en cualquiera de sus modalidades. Este Consejo debió necesariamente saber las actividades y conexiones de Tony Hernández y los contactos estatales para asegurarse del exitoso trasiego de cocaína por nuestro territorio en su comercialización hacia los Estados Unidos. Este Consejo teniendo necesariamente conocimiento de ello se convirtió indiscutiblemente en protector de esas acciones…no podríamos pensarlo de otra forma.

Finalmente no debemos ignorar la política exterior del los distintos gobiernos de los Estados Unidos de América que por medio de sus embajadas imponen y sostienen a los gobernantes en los países del tercer mundo, inmiscuyéndose presencialmente como inductor en los procesos electorales  y dando al final su beneplácito, que más bien resulta una credencial,  a la persona que convenga a sus intereses en la asunción del poder en estos países, sin importarles las condiciones irregulares con las que ilegal y fraudulentamente se alzan con los triunfos electorales.

Paralelamente a estas fuerzas institucionales están los medios de comunicación social, especialmente los corporativos, donde periodistas que fueron lumbrera en derecho constitucional cuando pasaron por las aulas universitarias, jamás levantan su bandera de lucha para devolverle a la nación el estado de derecho que le ha sido secuestrado. Igualmente algunos empresarios que han tenido al Estado como su mejor cliente o de quien han sido sometidos a extorsiones dentro de sus actividades lucrativas, y que jamás se identificarían como pueblo en esa lucha que debe ser de todos… de todos los responsablemente comprometidos con la Patria y con nuestras futuras generaciones.

Conociendo y reconociendo ya quienes sostienen o de quienes se sostiene ilegalmente Juan Orlando en el poder…¿Qué nos queda por hacer?  Busquémosle respuesta inmediata a esta ineludible interrogante y ejerzamos nuestro deber y derecho constitucional a la insurrección que es de todo ciudadano…de  todos…. todos. Debemos rescatar la secuestrada institucionalidad desde la que se nos gobierna. Esa es tarea de ayer… jamás de mañana… y es de todos.

(Octubre 4, 2019)

Deja un comentario